|
Escrito por larioja.com
|
|
Domingo, 01 de Febrero de 2009 13:07 |
 Raúl Grijalba (Logroño, 1969), ha subido todos los peldaños en Manpower. De director de la oficina en la capital riojana a responsable de zona. De ahí a jefe del Operaciones, luego director ejecutivo y ahora director general en España de una compañía con 200 sedes y más de 900 empleados. Su recorrido le concede una amplia perspectiva de la crisis económica, los entresijos del mercado laboral y el futuro que aguarda.
-¿Qué retos plantea para la compañía en este nueva etapa?
-El principal desafío consiste en consolidar la línea marcada por Manpower hace ya tres años y que consiste en pasar de ser una empresa centrada casi exclusivamente en el empleo temporal a dar respuesta al ciclo laboral del trabajador. Una firma de recursos humanos integral que da soluciones en formación, cualificación, selección de personal o recolocación.
-¿En qué medida afecta la actual crisis económica al sector de las empresas de trabajo temporal?
- Donde más se percibe es en los apartados vinculados a tres ramos muy intensivos donde el trabajo eventual es básico como son logística, automoción y banca. El desplome de la construcción no nos afecta tanto porque la ley no nos permite intervenir ahí, pero sí lo hemos notado, y mucho, en toda la industria auxiliar dependiente del 'ladrillo'.
- ¿Son los trabajadores de esos ámbitos a los que la crisis ha golpeado más duro?
- Más que de sectores, yo hablaría de segmentos profesionales. A quienes primero está arrastrando la crisis es a los perfiles menos polivalentes y más básicos. Eso, al mismo tiempo, está generando un cambio de actitud muy acusado.
- ¿En qué sentido?
- La bonanza económica había llevado a topar con dificultades para cubrir ciertos puestos. La oferta era tal que la gente podía elegir y seleccionaba en función de parámetros como la retribución, la situación geográfica o el tamaño de la compañía. Ahora hay un amplio colectivo de gente, sobre todo de entre 24 y 35 años, que da menos importancia a la movilidad y se muestra dispuesto a cambiar de localidad e incluso de provincia con tal de conseguir un empleo.
- ¿Es esa la clave para adaptarse a un mercado laboral tan complicado en la actualidad?
- Una de ellas. Lo fundamental en tiempos de crisis para no quedar fuera del mercado laboral o retornar a él es la formación. Que el trabajador sepa darse a sí mismo un mayor valor añadido. La idea no es intentar 'saltar' cuatro o cinco escalafones dentro de la empresa o cambiar radicalmente de sector si se halla en el paro. Un auxiliar administrativo gana esa polivalencia, por ejemplo, adquiriendo más destreza en contabilidad; un comercial dominando otro idioma; un operario sabiendo manejar también la máquina de al lado...
- ¿Cómo ha variado el volumen de demandantes de empleo en las empresas de trabajo temporal con el aumento de las cifras de paro?
-El incremento ha sido muy notable en los últimos meses. El aumento en La Rioja puede rondar entre el 10 y el 15% por la diversificación de su mercado, pero en otras plazas dependientes casi en exclusiva del sector del automóvil y la construcción este índice llega hasta el 60%. En el otro lado, en el de los clientes que demandan mano de obra, lo que se percibe es una cautela máxima.
-¿Cuál es el papel que juegan las empresas de trabajo temporal en ese escenario?
- Entiendo que somos una alternativa imprescindible. Así como donde primero han recortado muchas compañías es en la eventualidad, cualquiera que a corto o medio plazo tenga un incremento de pedidos recurrirá a esa flexibilidad para incorporar a gente antes de empezar con contrataciones fijas. Nos estamos despegando de la imagen que quizás tenían antes las empresas de trabajo temporal y nos estamos convirtiendo en actores principales en ese campo, pero también en el de formación, orientación y cualificación. |